Propioedades nutritivas de la leche de yegua

Es cierto que la leche de yegua cada vez es más accesible para el consumidor pero su consumo ya se remonta a los romanos y a los griegos, que ya la utilizaban con fines medicinales. En Europa, parece ser, que empezó a comercializarse cuando ciertos investigadores belgas descubrieron que en algunos pueblos rusos donde se consumía de manera habitual leche de yegua la incidencia de enfermedades cardiovasculares y cánceres era baja. Respondiendo a tu pregunta sobre si la leche de yegua es la más parecida a la leche materna, decirte que en comparación con la leche de vaca, sí, pero eso no significa que tenga las mismas propiedades beneficiosas para la salud que la leche materna.

La leche de yegua al igual que la leche humana contiene una baja proporción de proteínas y grasas, tiene un elevado contenido en lactosa y una composición en minerales muy similar. Además, sus perfiles proteicos son muy parecidos donde destaca su bajo contenido en caseína. Las maravillas que se proclaman del consumo de leche de yegua son algunas como que: mejora las defensas, previene frente a enfermedades del corazón y cánceres, mejora la enfermedad de Crohn, reduce el colesterol, mejora la dermatitis atópica y evita la anemia. En los últimos años, son varios los estudios clínicos que se han realizado para confirmar si dichas propiedades son ciertas o por el contrario continúan siendo una leyenda.

leche de yegua

Por ejemplo, algunos de estos estudios han visto que ciertamente el consumo de leche de yegua podría disminuir el picor en pacientes con dermatitis atópica o que el dolor abdominal se podría ver reducido en adolescentes con enfermedades inflamatorias del intestino. Aun así, hacen falta muchos más estudios para confirmar todas estas maravillas. Cabe recordar que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria no ha aprobado ninguna declaración de salud para la leche de yegua. Con respecto a tu última pregunta ¿para qué es buena la leche de yegua? Responderte que podría ser una opción para aquellas personas alérgicas a la leche de vaca, aunque es algo que debe valorar un alergólogo de forma individualizada.

Eso sí, no es válida para un consumo habitual en las personas que padecen intolerancia a la lactosa. Para finalizar, decir, que la leche de yegua presenta un mayor contenido en ácido ascórbico o vitamina C y una proporción en ácidos grasos poliinsaturados también mayor, por eso se está investigando para dilucidar si estas propiedades nutricionales le otorgan beneficios constatables en humanos. Aunque, en países donde la leche debe de ser una fuente de energía, grasa y nutrientes de origen animal la leche de yegua no es apropiada.