¿Qué son las dietas rápidas?

Las dietas rápidas son aquellas dietas que producen un adelgazamiento rápido; bien porque consiguen que la persona que sigue las dietas rápidas pierda peso en muy poco tiempo o porque si se siguen durante tiempo, produce una pérdida de peso muy elevada. Debes tener en cuenta que las dietas rápidas por lo general no son saludables, y muchas veces entrañan riesgo de sufrir un efecto rebote. El efecto rebote consiste en que cuando se abandona una dieta, se experimenta una recuperación del peso que se había perdido; e incluso se gana más peso que todo el que se había perdido durante las dietas.

Debes distinguir entre dietas rápidas proteicas, y dietas rápidas no proteicas. Las primeras son aquellas en que gran parte de las calorías ingeridas provienen de las proteínas, y las segundas tienen una proporción de ingesta de los distintos nutrientes más proporcionada y saludable.
Las proteínas se encuentran sobre todo en la carne y pescado, huevos, leche, frutos secos y legumbres. Uno de los problemas que presentan las dietas rápidas proteicas es que el cuerpo tiene que metabolizar y eliminar una gran cantidad de proteínas y para ello, se somete al hígado y riñones a un trabajo anormalmente intenso; por lo que si este tipo de dieta rápida se sigue durante varias semanas puede implicar riesgos muy serios para estos órganos. Algunas dietas rápidas proteicas son la dieta Atkins y la primera fase de la dieta Dukan.

Algunas cosas importantes sobre las dietas rápidas

Seguramente en estos momentos estés indeciso sobre la conveniencia o no de iniciar una dieta rápida, especialmente si se trata de una dieta proteica. Mi consejo es que evites estas últimas. Se puede perder peso de forma rápida evitando atiborrar al cuerpo de proteínas especialmente si se combina la dieta rápida con ejercicio físico.
Una cosa que muy poca gente tiene en cuenta es que las dietas rápidas no son todo lo eficaces que se desearía si no se combinan con ejercicio físico. Esto se debe a que cuando se somete al cuerpo a una escasez de calorías; este ralentiza su metabolismo para evitar perder calorías; puesto que al fin y al cabo la acumulación de grasa es un mecanismo de protección biológica de las especies. Su función es que ante una situación de escasez de alimentos o bajas temperaturas, el organismo pueda sobrevivir gracias a la grasa acumulada.

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Esto es algo que vemos muy claramente en los osos, que acumulan gran cantidad de grasa para poder sobrevivir a las bajas temperaturas y a las épocas de escasez de alimentos, en la que pueden estar hasta cuatro meses sin comer gracias a la grasa acumulada.
Por tanto, si haces una dieta rápida pero no la combinas con ejercicio físico, tu metabolismo se va a ralentizar y no vas a perder todo el peso que deseas; y desgraciadamente esto es algo que la mayoría de dietas rápidas no comentan. Se centran en la alimentación sin tener en cuenta que el déficit calórico no sólo se produce por la baja ingesta de calorías, sino por la degradación de grasa para sacar toda la energía que el cuerpo requiere cuando se le somete a un ejercicio físico de elevada intensidad.

Dietas rápidas y efecto rebote

Como he comentado otra de las consecuencias de muchas dietas rápidas es el efecto rebote. Esto se produce porque no se corrigen los hábitos alimenticios. La mayoría de personas que se plantea recurrir a las dietas rápidas son personas con malos hábitos alimenticios. O bien ingieren demasiada comida, o bien tienen como costumbre comer alimentos con exceso de grasa, bollería, o dulces. Cualquier dieta rápida fracasará a largo plazo si no corriges los malos hábitos alimenticios y si no te propones realizar algo de ejercicio. Ya que vas a hacer el esfuerzo de realizar una dieta rápida mejor mantener el resultado conseguido, ¿no te parece?.

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Por último me gustaría comentar también que las dietas rápidas no son un milagro de la naturaleza. No puedes pretender perder 10 quilos en una semana ni barbaridades similares. Un adelgazamiento saludable no debería pasar de los 6 o 7 quilos perdidos por mes; y gran parte de esa pérdida de peso debería lograrse con ejercicio y no con la dieta. Muchas veces, en lugar de recurrir a dietas rápidas, sería igual de eficaz y mucho más saludable, comer lo mismo pero en menor cantidad. Por ejemplo, puedes comer lo mismo que comes siempre, pero comiendo sólo dos terceras partes de la cantidad que comes siempre; o con la mitad de la cantidad; eso sí corrigiendo los malos hábitos alimenticios.

En internet existen una infinidad de dietas y mucha información poco rigurosa o lo que es peor peligrosa. Esta web intenta ofrecer un enfoque objetivo y científico de las dietas rápidas para que todas las personas dispongan de la máxima cantidad de información y a partir de ahí decidan si recurren a estas dietas o no. La web no se centra únicamente en la temática dietas, sino que se centra en la alimentación en general, nutrición, salud, y riesgos para la salud asociados a las dietas rápidas, y a los malos hábitos alimenticios, como por ejemplo el exceso de grasas saturadas, de colesterol, o de sal, por poner sólo algunos ejemplos. Si buscas un milagro para perder peso sin esfuerzo y sin cambiar nada de tu dieta siento decirte que no vas a conseguir adelgazar por muchas dietas rápidas que quieras probar. Perder peso implica fuerza de voluntad y disciplina para seguir unas normas y unas indicaciones sobre qué comer y qué no comer, que cantidad; y qué plan de actividad física seguir para adelgazar perdiendo mucha grasa y poca masa muscular.

Espero que la web dietas rápidas te permita aprender sobre dietas, nutrición, alimentación, metabolismo, y sobre malos hábitos alimenticios, para que nunca más tengas que recurrir a una dieta rápida.